Loveliescrushing en Lima

El Sábado llegué a La Noche de Barranco minutos después de las 10:00 PM. Estuve por un buen rato en la entrada del lugar esperando unos amigos. La gente fue llegando poco a poco. A las 10:30 entramos y nos ubicamos en unas mesas. Estuve tomando unos tragos con Fernando, Jean, Carla, Reinaldo... pude notar la presencia de algunos amigos/ conocidos que no veía desde la presentación de Robin Guthrie.

Los minutos fueron transcurriendo y luego de una paciente y muy larga espera escuchando mucha música experimental entre mala y mediocre, pasada la media noche hizo su aparición Toño y Lucho (Resplandor) sobre el escenario.

Respecto a la performance de Resplandor creo haber expresado mi opinión cuando telonearon a Robin Guthrie en Mayo. Sigo pensando que todos sus temas llevan prácticamente la misma velocidad. De hecho algunas composiciones de mayor dinamismo podrían darle otra cara a su espectáculo. Esto sumado a una base rítmica real, y la participación de una voz femenina como apoyo. Resplandor ha mejorado notablemente. Eso es innegable. Se atreven más con el ruido... en general me parece una propuesta interesante aunque a mi gusto, carente de los elementos que les he indicado y que podrían enriquecer mucho su sonido.

Pero la música de Resplandor tomaría gran nivel cuando Robin Guthrie fue invitado a tocar con ellos. De hecho Guthrie le imprimió al sonido algunas pinceladas repletas de sentimiento. Fueron dos canciones, especialmente la primera de ellas me pareció genial. Creo que por primera vez me sentí emocionado aquella noche... Imagino que el nuevo disco de Resplandor estará más que interesante con Guthrie en las guitarras, además de Prinz, y la voz de Ana Breton en algunos pasajes, imagino. Y es que no se esperaba menos de alguien quien prácticamente tiene la patente del Dream-Pop (desde Cocteau Twins) y la funcionalidad de la música Etérea que soño Brian Eno algunos años antes. Guthrie sabe muy bien lo que hace y como expresarlo.

Pasada la 1:00 AM subió al escenario Scott Cortez creando una alfombra de cuerdas y loops antes del ingreso de Ana y Andrew... Scott abrió el concierto con Valerian, tal y como se abre Xuvetyn... salvo por este primer tema (que fue empañado por un imprevisto, la señal del micrófono de Ana) la presentación fue impecable. Sonaron sobre todo canciones del segundo album Xuvetyn: Mandragora Louvareen, Xarella Almandyne, Blooded & Blossom Blown, Flowered Smother, Bones Of Angels, Ghost That Swirl y BlowEyeLashWish, esta última del primer disco del mismo nombre.

La primera vez que escuché a LovesLiesCrushing en 1995 (con BlowEyeLashWish) me pareció una propuesta muy distinta a la de los grupos ingleses Shoegazers de aquella época. Le encontraba mucho más cercanía a proyectos estadounidenses como Swallow y muy especialmente His Name Is Alive, quienes ya habían incursionado en el ruido de la mano de Warren DeFever, aunque de forma algo tímida. Así que desde entonces ya me parecía que existía una conexión muy cercana entre LovesLiesCrushing con el sonido 4AD. Tal vez por ello el sello Proyekt (para el que grababan) los catalogaba como Ethereal Noise... siempre tuve presente esa idea de cercanía con el sonido 4AD (Filigree & Shadow - This Mortal Coil) y también con las voces femeninas celestiales del sello germano Hyperium... recuerdan aquellos cinco compilados llamados Heavenly Voices?... lo que no me era fácil de lograr entender es como alguien como Ana Breton, quien lució muy activa y hasta algo agresiva con su guitarra en la presentación de Mahogany, pudiera sumergirse con tal sentimiento en la música de Scott Cortez. Y lo imaginé en ese momento. La experiencia del Sábado fue algo casi celestial, etérea y ruidosa.

La razón por la que se eligió pasajes sobre todo del Xuvetyn es perfectamente comprensible. Xuvetyn es un disco menos crudo y de mayor riqueza melódica respecto a BlowEyeLashWish. Xuvetyn sin duda es un disco de mayor lucimiento vocal. Ciertamente la voz de Ana (tal y como sucedió en Xuvetyn con la voz de Melissa Arpin), estuvo tratada, cubierta de efectos, y aunque algo ligeramente más grave que la original expuesta en los discos (la de Melissa claro está) la de Ana Breton mantuvo cada registro en su nivel. Fue una sobresaliente presentación, y con un Andrew Prinz secundando el gran trabajo mostrado por Scott Cortez.

Pienso que hubo gente entre el público asistente que no entendió de lo que se trataba... imagino que mientras algunos nos llenábamos de energía escuchando todo aquello, otros no terminaron de entender lo que sonaba e inclusive pudieron haberse sentido adormecidos... y es que logré ver alguno que otro bostezo que me causó mucha gracia... entiendo que para algunas personas les resulta algo difícil lograr escuchar durante tanto tiempo música que escapa a los patrones establecidos por la industria de la moda, y más aún, si esta música no tiene base rítmica, combina ruido y dulces melodías, y se le da especial énfasis a las frecuencias medias...

El sonido durante todo el concierto fue bastante bueno. Tal vez el único inconveniente lo afrontamos quienes estuvimos sentados en los extremos del escenario pues por momentos el sonido se paneaba de un extremo al otro. Eso era parte del concepto.

En general, un espectáculo de primera. Me dijeron que pasó la hora. A mí me pareció 25 ó 30 minutos. La pasé muy bien.

Video: Cocteaulab

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