Depeche Mode en Atlanta

Cuando fui al Gwinett Center Arena (que alberga hasta 10000 personas, más o menos) esperaba un gran concierto, digamos que con un par de canciones del Black Celebration y un repaso de las canciones del Violator y mucho del
Playing the Angle, más un par del Ultra y un par del Exciter. Fue mucho, mucho más que eso.
Fue el concierto más inolvidable, enérgico y sorpendente de toda mi vida.

Depeche Mode estaba en el escenario. Gahan con una camisa blanca, cchaleco negro y un traje beige al mando. Gore vestido totalmente de negro con una especie de estola o alas negras en la espalda y un chullo negro que en la parte de arriba tenía una especie de peinado Mohawk y su guitarra blanca.

Fletcher detras de un teclado dentro de una cápsula plateada con una hilera de luces hacía lo de siempre (aplaudir, llevar el ritmo y pasar un buen rato mientras saca las cuentas de cómo van las ganancias de Depeche Mode en la gira). Un tecladista de apoyo y un baterista completaban la alineación.

Arranca con A Pain I'm Used to, primera del nuevo álbum. La gente la recibe con aplausos. Bien, el sonido es impecable, la voz de Gahan impresionante y todos los coros corren por cuenta de Martin. No hay coristas (y eso a mí me parece mejor). Luego, más del nuevo disco con la excelente John the Revelator. Dos canciones con punche del último disco es un buen comienzo, pero la gente espera que siga en ascenso la emoción. Y sí, nos oyeron en el escenario: de inmediato, el primer anuncio de que este concierto me va a ganar el odio de toda la lista dark se manifiesta: "A Question of Time". Sorpresa para mí y para todos los que saltaron de los asientos (los que se quedaron sentados, porque yo ya me había parado hace rato). Las seis pantallas encima del escenario seprenden y toman distintos ángulos del rostro de gahan cantando "I got to get to you first, before they do. It's just a question of time...". A sus 43 años, cantar una canción de un hombre que está enamorado de una quinceañera y quiere apartarla delos mocosos que la acosan para levantársela me pareció, por decir lo menos, extraño. Pero ya Nabokov escribió sobre eso, así que la canción fue furiosamente recibida por los más de 5000 que estábamos en la arena.

Luego, siguió, si la memoria no me falla con Suffer Well, la canción de Gahan que tiene más pilas en el disco, a pesar de que en la letra recrimina a sus amigos por abandonarlo cuando "perdio la gracia" (su adicción a la heroína) y todos las bailamos. Pero luego, la batería comienza a sonar y la guitarra entona los acordes de "Policy of Truth". Ahora la gente está fuera de sí y todos cantan con Gahan: "Never Again. It's what you swore the time before" y aplauden como si fuera un estadio de fútbol. Luego, para llevar todo a otro tipo de cimas, "Walking in my shoes"hizo su aparición y algunos personajes del video aparecían multiplicados en las pantallas. El delirio.

Si sigo contando canción por canción (no recuerdo bien el order) este correo se haría larguísimo, pero todavía contaré algo más (porqu esto recién comenzaba). A lo largo del concierto, Depeche Mode tocó siguiendo un patrón en el que gahan se mandaba con unas cinco canciones, para dejar lugar a dos canciones cantadas por Martin Gore. En su primer turno, Gore cantó "Damaged People" del nuevo disco (preciosa canción) y luego "Home", la única del Ultra que se tocó en el concierto. El retorno de Gahan fue anticlimático, con "Nothing Is Impossible" su canción lenta en el "PTA", y luego la siguió con "The Sinner in Me" una canción aceptable del nuevo disco, también, pero el ambiente ya se había calmado un poco y algunos comenaron a sentarse otra vez.

Pero los que sabemos de Depeche Mode reconocimos de inmediato los acordes rítmicos de "I Feel You" y en un minuto la guitarra de Gore aullaba mientras Gahan cantaba y todos volvían a ponerse de pie. Al final de la canción, un video de una chica preciosa con uno de sus senos descubiertos, echada en el piso mirándo fijamente se multiplicabna y se hacía una en las seis pantallas: "My Kingdom comes..." gritaba Gahan. Para ese entonces yo ya había decidido que podía morirme en paz.

Luego, fue el turno de "Behind the Wheel". Cuando oí el plato que gira y que cae no lo creí. Esa canción no la tocan hace años. Tal vez desde la gira del Violator y eso... Pero ahí estaba "My Little girl, drive anyway". Algo estaba pasando y yo estaba ahí para ser testigo. Cantaron World In my eyes, Personal Jesus, y se retiraron por primera vez. La gente gritó y gritó por un minuto hasta que salió solo Martin a darme una de las mayores sorpresas de mi vida: cantó "Somebody". Sí, "Somebody" y yo ya estaba al borde del colapso. No pensé que jamás oiría esa canción tan hermosa cantada en vivo, pero ahí estaba "I want someboy to share, share the rest of my life". Luego ya no recuerdo si cantó algo más, pero luego gahan entra en escena y nos dice: "Esta canción es muy antigua, ni siquiera la recuerdo bien". Y comienza a sonar JUST CAN'T GET ENOUGH... Esa fue la mayor sorpresa y la gente ahora sí, estaba absolutamente convencida que no haber pagado los 80 dólares de la entrada más cara fue una estudidez (y yo me arrepentiré de no haberlo hecho por el resto demis días). Era casi, casi como estar en el concierto del 101. Luego, (odiénme más) EVERYTHING COUNTS. Sonó un poco rara porque el baterista marcaba el ritmo, pero todos estaban cantando "The Grabbing hands, grab all they can, everything counts in large amounts" hasta el solo de teclado tipo nintendo que cierra la
canción.

Nuevamente se van y todos gritan durante un minuto y vuelven a dar las últimas dos canciones. Never Let me Down again que sonó mejor que nunca (ni se notó que había un baterista, parecía la versión del Music for The Masses, la gente moviendo las manos de derecha a izquierda con Gahan. finalmente, "Goodnight Lovers", la última canción, y única del Exciter, nos dejó a todos esperando Master and Servant. Será para el próximo concierto. Total, Gahan gritó, como al final del 101 que he oído más de 101 veces: "See you next tour". Y al mover los brazos golpeó sin querer en la cabeza a Martin... Ups, "I just killed Martin" dijo y se rieron mientras salían, ahora sí definitivamente del escenario.

De recuerdo me compré un polo con la portada del single de Behind The Wheel y otro del nuevo album. Nunca olvidaré el cindo de noviembre. ¡Depeche Mode hasta la muerte!

Etiquetas:

Temas: