Porque no hay primera sin segunda: Pet Shop Boys en Rostock

Anonadado por la presentación de los PSB en Madrid, tuve la suerte que el dueto inglés programe una segunda parte de su gira europea, la cual incluía presentaciones en varias ciudades en Alemania, y algunas otras en países como Austria, la República Checa y Eslovaquia. Entre las fechas programadas había una que encajaba perfectamente con mis horarios: El domingo 6 de diciembre en Rostock, Alemania.

Rostock

Rostock es una ciudad que se encuentra al este de Hamburgo, bien al norte de Alemania. De hecho, es posible tomar un "ferry" para cruzar el mar y llegar a Dinamarca. Desde Portugal (mi centro de operaciones en este momento), me trasladé a la tierra de Melotron vía RyanAir, una compañía aérea irlandesa "lowcost", lo cual significa precios bajos, a veces increíbles.

Si uno compara con el Perú, un Lima-Cuzco-Lima en Lan no baja de los 200 dólares, unos 150 euros. Encontrar un vuelo a 20 dólares Lima-Cuzco-Lima sería impensable, ¿no? Pues para los europeos esto no es nada del otro mundo. De hecho, mi pasaje aéreo Portugal-Alemania-Portugal me costó nada menos que 10 euros ida/vuelta (y 10 euros más por usar la tarjeta), es decir 20 euros, osea 90 soles. Estamos hablando de una distancia mucho mayor que Lima-Cuzco-Lima. Ya bien decía una broma que circulaba en Internet que en el Perú todos somos ricos, ¡por eso todo es caro!

En todo caso el ticket para el concierto fue más caro que el pasaje de avión: 35 euros. Lo compré en el mismo local, el "Stadthalle", un lugar de eventos que suele encontrarse en toda ciudad alemana. Cuando llegué (eran las 4 de la tarde del día del concierto pero parecía de noche) sólo vi a cuatro chicas haciendo la cola. !Cuatro personas! Recordé con una sonrisa las 40 horas de cola que en el Perú algunos fanáticos acérrimos habían hecho para ver a Depeche Mode, y hasta cierto punto, me preocupé: ¿Cuatro de la tarde y sólo hay cuatro personas? El local va quedar demasiado grande, pensé.

Hablé con las chicas y reconocí entre ellas a una española que había visto en el concierto en Madrid. Ella había estado en el concierto que los PSB dieron un día antes, en Berlín. "Me estoy dando mi regalo de cumpleaños", dijo.

Decidí regresar al lugar del evento tres horas después. Grande sería mi sorpresa al encontrar un local repleto. ¿De dónde salieron todos? Creo que en Europa están tan acostumbrados a conciertos que la gente no se mata esperando bajo la lluvia, a menos que sean ultra fans. Ojo, ese debe haber sido el octavo concierto de PSB en Alemania desde el inicio del Pandemonium Tour.

Ingresé al recinto sin que me hicieran revisión alguna. A pesar de que el lugar estaba lleno, pude desplazarme sin problemas hasta llegar muy cerca del escenario, a la altura de Chris. El concierto ya me lo conocía de memoria, y es el mismo que deben haber visto en Lima. Eso sí, en relación a Madrid hubieron algunos cambios: "New York City Boy", "What Have I Done to Deserve This?" y "It doesn't often snow at christmas" fueron tocadas, dejando de lado a otras como "Loves Comes Quickly". Tennant soltó algunas frases en alemán e hizo la presentación habitual de la banda.

PSB Rostock

¿El público? Bastante tranquilo, de hecho, muy tranquilo a comparación del público español. También noté pocas cámaras.

Al término del show fui a esperar a la banda, la cual iba a salir probablemente por la parte trasera del local. Hacía mucho frío y llovía mucho, y yo estaba comenzando a resfriarme, pero la espera valió la pena. Tennant y Lowe firmaron autógrafos y saludaron desde su Mercedes Benz a los pocos fans que estábamos esperando por ellos. En el grupo noté a dos rusos y una rusa, que estaban con la bandera de la antigua URSS. Se mostraron muy amigables al saber que era de Perú. Es que el Perú es una quimera para muchos europeos, una visita obligatoria.

La noche términó en un restaurante griego, en el que tomé harto té para aplacar en algo el resfriado. ¡Cómo extrañé el limón peruano!

Descargar la grabación del concierto desde Dimeadozen

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